jueves, febrero 01, 2007

La Noche de Verano

Sentir,
que el alma se me sale
se me escabulle,
al borde del colapso.
Las piernas se me adormecen,
se duermen como el cansancio extremo,
como si tuvieran sueño de días.
Mi cuerpo tiembla como en invierno,
como si mi dorso besara el frio suelo
de una pared desnuda;
y mi corazón, mi respiración se desborda
hasta el punto de marearme y vomitar
como si una enfermedad mortal me acosase.

Sentir,
que mis lágrimas fugan
como aves ante un disparo;
unas lágrimas asustadas.
Mi dedos se retuercen,
como borrachos en noche de perdición.
Y mi voz se ahoga
como un pez en la arena
gritando por su vida.

Y, ahora, sentir
que mi alma grita tu nombre,
esta noche
que se muere,
que llora,
y que se arrastra...

Tanta sed de ti tengo,
que con decirte que mi vida es un desierto,
y quien sabe
si tú eres una ilusión
o un oasis perdido...

Y mi vida suplica,
suplica enteramente por tu nombre.