lunes, septiembre 27, 2010

Perdido

Abre lo ojos y mírame,
me iré con la misma mirada
que me trajo a ti,
con los segundos que me enseñaron
lo que es sentir
lo que se siente en una madrugada
solitaria de ruido.

Mueve esos labios
una vez más y despídete,
no para siempre,
sino mañana,
o para más tarde...
porque yo no me despediré
solo me alejaré
con la neblina de la madrugada
con el frío de medianoche.

Me guardaré entre tus recuerdos
en tus pensamientos.
No sé donde pararé,
y tampoco sé...
como nunca pude saber...
adonde me llevarás.