lunes, enero 16, 2006

La visita

¿Quién eres tú?
¡Por favor dime quién eres!
No puedo descansar, dormir
Si no me dices tu nombre.

Por favor, dime cómo te llamas
¡Qué deseas! ¡Dime por favor!
¿Porque me atormentas,
Porque que me llamas?

Ya no quiero saber de ti, ¡aléjate!

Ahora que recuerdo,
Si te conozco, ahora me acuerdo.
Recuerdo esa vez en que me saludaste,
Me dijiste muchas cosas, pero no comprendí,
No entendí, más bien, no quise entender.

Lo siento mucho… No sabía.

Por favor, no vuelvas mas, ¡aléjate!

¿Por qué sonríes? ¿Por qué me dices esas cosas?
¿No te basta con verme rodeado de recuerdos,
De esos imborrables y alegres,
Aquellos felices y horribles;
Los que me deprimen, y los que me alegran?

No, ya no hay recuerdos felices. Todos son tristes.

¿Quieres que te los cuente?

Ayer te vi, radiante, reluciente
Una luciérnaga entre estrellas,
No eras más que un deseo abandonado,
Olvidado pero latente, hermoso.

Una brisa con el huracán de pensamientos,
Rodeados de ternura y dolor,
Bella
Pero peligrosa.


No puedo seguir, lo siento… lloro, sufro.
Ahora comprendo porque ya no te recuerdo.
Te mate, yo te mate…
Te mate con mi obsesión y cuando cobre razón,
Te habías ido…

Si hubiera sabido conservarla,
Tú, El Amor, no estarías reprochándome por haberte asesinado.
MMH.