martes, enero 31, 2006

Déjà Vu

Para una personita muy especial
que me hizo recordar a otra
personita muy especial



Para un alma en pena,
Que necesita de consuelo...
Mejor le doy un abrazo y un beso

No te ocultes mi querida amiga,
Que si lo que miedo sientes hoy
Mañana sera un recuerdo;
Que esos ojos tan lindos
Seran mas hermosos mañana
Asi como tú
Y los sentimientos que guardas

lunes, enero 16, 2006

REQUIEM

Aquí se encuentra el blasfemo ante la vida,
Un paria de la felicidad,
Una estatua sumergida en oraciones en la cuna de una noche,
El beato de tristes palabras,
El de aquellas siluetas solitarias en las profundidades de un mar olvidado.

Este abnegado llegó al fin del mundo, a la cima del cielo,
A las puertas del infierno,
Solo para entregar su alma a las desdicha por puro despecho;
Y no es más que un ebrio de sueños, sueños moribundos
Sin esperanza alguna.

Es el fin del camino, un lugar único entres las ánimas.
Apropiado para ti, pobre engendro.
Enterrarás esperanzas en tumbas confortables que esgrimen realidades;
Solo son dolores, nada más, pero eso es todo.
Y ahora que te encuentras al fin del camino, no hay regreso.
Pobre incauto, no ves la idiosincrasia de este cielo gris,
Sino que observas hacia el horizonte, a una estrella ya muerta.
Pero la insistencia es tu calvario y por eso estas acá.

Solo generas felicidad, creador de sueños;
Pero sufres de una negra sed,
Incapaz de saciarte ni con aquellas dulces lágrimas ajenas,
Porque la felicidad es el sueño eterno que jamás encontrarás,
Y me sentaré en tu futuro para compadecerme de esta ironía:
Su felicidad es tu tristeza,
Sale el sol y tus ojos son noches…

Mira a tu alrededor y goza de tu masacre que es lo único que posees,
Mira al cielo y llora de impotencia,
Mira las exquisiteces de la vida y confórmate con el polvo de tierra,
Mira las aves volar y acostúmbrate a arrastrarte en tus pensamientos,
Porque sabes que eres un ser de alma incauta
Que se esconde detrás de cortinas negras
Ocultando las memorias de tu vida pasada.

Sin embargo, tu alma furibunda adolece de malicia
Y no conoces aún el sufrimiento que purga en estas tinieblas,
Eres un ignorante de tu brutal realidad,
Porque tu vida es una cruel metáfora asesina
Que tiene brazos y piernas y anda por las calles
Buscando víctimas para tu esplendoroso festín.

Eres una suave melodía que nade de lágrimas,
Una orquesta de heridas abiertas,
Notas sublimes que gotean de boca para fallecer de inanición,
Eres un ente desdichado, desganado, una plaga de sueños
Que nunca despertará de su dimensión;
Sobre todo porque no sabes las reglas de juego de tu mente
Subordinadas a aquello que llamas satisfacción.

Mas no captas que el pasado te gobierna,
Que tus alborotadas palabras son frutos de sentimientos;
No sabes discernir entre vivos y muertos,
No sabes gobernar
No sabes conquistar
No sabes amar
No sabes odiar
Solo sabes soñar

Y te acordarás, ya cuando hayas terminado tu búsqueda
Que solo eras el blasfemo ante la vida,
Un paria de la felicidad,
Una estatua sumergida en oraciones en la cuna de una noche,
El beato de tristes palabras,
El de aquellas siluetas solitarias en las profundidades de un mar olvidado;
Aquello que no regresará
Pero siempre te seguirá.

MMH.

Septiembre Canela. Noviembre 2004

Regalo eterno

"...algo que se lo dare a ti y a nadie más..."




Mira al cielo y dime qué ves
Si ves el sol entonces te cegará
Y si te entristecen las nubes llorarás
Pero si contemplas las estrellas te seguiré

Mira al cielo, solo míralo…
Y te suplico una vez más
Que recuerdes muy bien
Que si ves estrellas
Yo te veré, no importa donde estés
Porque ellas brillan por ti
Y por todo aquello que haces

Mira al cielo y me recordarás
Porque si ves amaneceres entonces te cantaré
Y recordaras mi voz al inicio de cada día
Me acercaré a tus oídos y te susurraré
Y te regalaré mi voz

Mira al cielo y observa…
Porque mi noche es tuya
En donde mis secretos se inundan de paz
La luna que miras es la misma que yo veo
La noche que me besa es la misma que te besa

Recuérdalo

Mira al cielo y dime qué quieres
Porque si deseas, desapareceré
Porque si anhelas, ahí estaré
Porque si lloras, yo moriré
Porque si gritas, me desmayaré

Mira al cielo y piensa

Pero si ves un atardecer nunca olvides
Porque si ves a un sol moribunda, me recordarás
Y desearás nunca olvidar aquel día
En el que te regale todo

Mis estrellas
Mis amaneceres
Mis atardeceres
Mis noches…
Tu solo mira al cielo
Y sin un día encuentras uno de mis regalos
Entonces recordarás mi nombre hasta la muerte
Porque nadie te regaló algo tan bello…

Y si aún así no llegas a recordar,
Mira al cielo y yo ahí siempre estaré.

MMH.

Septiembre Canela. Diciembre 2004

À Bientôt

Ya ha terminado todo,
Como un otrora amanecer
Como un parpadeo ante la luz intermitente
Como un sueño al preludio de lo predecible
Como una mirada a la luna entre tus cabellos
Como una sonrisa proveniente del viento
Como un trueno difuso entre mis reflexiones
Como una lágrima que derrite almas
Como la luz que ya se extinguió y no volverá jamás

Ya ha terminado todo,
Porque los sueños murieron
Porque los ángeles vuelan
Porque las miradas hieren
Porque los ojos son ciegos
Porque los sentimientos son helados
Porque la ira no existe
Porque el mundo da vueltas
Porque la vida no desea continuar
Porque la primavera se aleja
Porque septiembre ya se va

Ya ha terminado todo, no me queda más…
Solo pequeñas fuentes de luz a donde recurrir
En donde lo banal es vital
Y podré encontrar restos de una primavera radical
Para destilar sus recuerdos
Y poder recordar mas no soñar…

Ya ha terminado todo, solo queda dolor
Aquello dolor del viento vertiginoso
De las melodías presurosas
De las tardes apagadas

Ya ha terminado todo, qué más da

Pero si ya ha terminado todo
Entonces por qué sigues acá
Cuando deberías estar allá
Porque si el mundo es un espejo
Y tus ojos son espejos
Entonces tus ojos son hogar de lo inefable
De los irascible
De lo ameno
De lo bélico
De lo justo
De lo injusto
De lo mordaz
Y sobre todo del olvido…

Ya ha terminado todo… pero después de todo
Ni Dios me lo puede asegurar…

MMH.

Septiembre Canela. Diciembre 2004

Mirada

Entre tantos reflejos, vi en ello una singularidad
Semejante a las nubes errantes en un cielo morado,
Llena de emoción, imposible de observar sin encantarse;
Eres el suave sol que derrite mis ojos extraviados.

Y yo siempre disfrutando de un panorama oculto,
Escondido entre movimientos insomnes,
Observando los sonidos que salen del valle ahogado,
Oliendo las palabras con tristeza y alegría.

Siempre mis manos se derriten antes una risa fugaz,
Viviendo de migajas de atención, saciándome de lágrimas.
Pero siempre apreciando ese paisaje lleno de musicalidad,
Aquella musicalidad a la cual no escapan mis emociones.

Oh chérie, tanta congoja en una habitación nunca fue posible;
Más que nada, es el resplandor difuso de una noche gótica,
Que te sostuvo en una bohemia aventura de invierno
Para finalizar en el arribo de una despedida en tan bello lugar.

Y las joyas de aquel entorno siempre miran a la vaguedad
Pero jamás al que deambula, quien vive de cuadros hechos de tu ser.
Qué me costaría brincar hacia el olvido si no fuera por tu existencia.

O bien despertarás y las leyes y las costumbres habrán cambiado,
El mundo, aún siendo el mismo, me dejará entregarme a mis dolencias.
O podré ser juzgado y flagelado por invadir aquel lugar
Lleno de tesoros y sueños, abundante en belleza y felicidad,
Esencias solo posibles de ver a través de ese vitral opaco de mi destino.

Pero mientras siga disfrutando de aquel panorama oculto,
No me interesa ser emperador de sueños, al carajo con todo.
Pero siempre adorando la alquimia de tus campos
Y al vislumbrante amor que te ofrece este espectador.

MMH.

Septiembre Canela. Octubre 2004

Espejismo

Un pulso sobre mi piel despertó a mi alma moribunda,
Sí, la despertó y le devolvió esa esencia… sí, eso.
Una hecatombe sobre mi mundo derribó las murallas de mi silencio;
Un mundo amurallado en silencio, silencio… solo incertidumbre.

Un rayo partió esa tumba de un descanso febril,
Fue un despertar de entre las sombras,
Para sumergirme más en las sombras,
Explorar el cielo desde el infierno,
Y observar el infierno desde el cielo.
Mis acciones me dopan
Mis acciones me frustran.

Y así es como te deseo siempre a mi lado.

Ahora quiero dar un grito en silencio, gritarle a mi alma y al olvido,
Porque he descubierto lo oculto
Y lo oculto es sufrimiento
Y mi sufrimiento es esperanza,
La esperanza que me recibe en cada amanecer
Para desaparecer en el horizonte como ilusión.
Una vana ilusión, sí, solo eso.

El amor es prohibición
Y tu eres mi amor… solo en sueños,
Como en un ayer disipado, un ayer de un ayer.
Sueños como esta esperanza que es sufrimiento,
Sufrimientos que es lo oculto.
Entonces, tú eres mi silencio.

MMH.

Septiembre Canela. Octubre 2004

Realidad

Cada cruce que tengo con la luz
Aplaca mi ira y me sumerge en un sueño,
Aquello lugar donde la indiferencia no existe;
Ya, donde mi inconsciente se desborda
Pero siempre encadenado, siempre en el eterno letargo.

Y cuando despierto, una sombra se posa sobre mí,
Y el infierno me envuelve en un sufrimiento.
El lidiar con esta realidad oculta,
En el veneno de mi vida, lágrimas de sangre,
Es el fin de la inocencia que se ahogó en un sueño eterno.

Este es el comienzo del fin.

La tarde amarga lloró como nunca, sufría;
Y se fusionó dos mundos lejanos por el destino,
Pero siguen distantes… para siempre, tristemente.
Aunque el impacto de dos vidas sea eterno,
Para el amor seré un paria.
No, jamás, no quiero salir de este universo:
Prefiero ser un espectro antes de convertirme en olvido.

MMH.

Septiembre Canela. Septiembre 2004

Eurídice

El averno te seduce mi musa gloriosa,
Grandiosa entre las artes y naturaleza;
Reina sublime, delicada orquídea impoluta.
Deidad de los bosques de luz,
Alma de las estrellas y gota de fiebre eterna,
Caricias de nubes y dulce malicia.

No te he perdido aún mi esmeralda de fuego,
He de sacarte de entre la realidad
Y ahogarte en paz para someterme a tus anhelos.
Desaparecer de las tinieblas, de tu rincón oscuro.

He de tocar mi lira para tan vanagloriada sirena,
Evocar al universo para dotarte de esperanza de vida
Mi bella cucarda.

Seducir a la desgraciada vida de tu destino
Y llevarte a los ríos de pasión de mis caricias;
Jamás olvidar a la dueña de recuerdos y canciones,
De danzas eternas que sellaron mi destino.

Te juro que te sacaré de los callejones de tu ser
Y te devolveré la vida a costa de mi muerte.
No me importa si he de esperar que el mar se vuelva arena,
Siempre estaré presente apara gobernad temores
Y te esperaré en la puerta del infierno matinal
Mi bello resplandor nocturno… Eurídice.

MMH.

Septiembre Canela. Septiembre 2004

Septiembre Canela

... el día en que deje de pensar en ti,

será el día en el que la muerte toque

a mi puerta...


Las turbias corrientes que corrompen el pórtico de lo sereno
Retan a mis recuerdos y sueños, nada más que ilusiones.
Los ritos de un rincón desaparecen para convertirse en viento,
Aquel soplo de luz rumbo al crepúsculo hiriente para fallecer.

Cómo idolatro aquel océano oscuro con sus olas grises
Envueltos en aromas que dominan a demonios;
Aquel perfume que entristece a ángeles caídos
Y que llama a la puerta de mis ojos quebrantados
Para regalarte lagrimas color carmesí, solo para ti.

Qué más pedir que solo aire, vaho de tus recuerdos,
Esa represión de mi ser en cada vuelo negro por valles profundos,
Para arremeter en el fondo del barranco como arpía maldita,
Para seguir con el destino soberbio que te has impuesto
Y yo encarar al infierno hasta el invierno de mi vida.

Ya habrán desaparecido los redobles de sufrimiento para ese entonces,
Mi océano será un mar de hielo cuyo brillo será sinónimo de oscuridad.
Qué triste es nacer solo para apreciar el fin del mundo
Y vivir en la eternidad de la confusión.

El infierno se convirtió en fuego, sangre de mi corazón helado
Que solo busca perlas candentes para saciar mi sufrimiento
En este vasto desierto gobernado de fantasmas azules dignos de piedad,
Con derecho a renacer del laberinto de la muerte.

He llegado a los dominios de aquel rey avaro,
Y he de suplicar a su puerta por alimento.
¿Tan bajo he caído por mis sueños e ilusiones?
Quizás soy el egoísta en esta fábula llena de animales feroces.

Quiero invocar tres semanas de dolor y volverlas dos meses de confusión,
Para agitar mi realidad y mezclarla con el sabor dulce de tus palabras;
Beberme ese coctail antes de que empiece el diluvio de corrupción
Y perder una guerra universal por la eternidad.
Solo restan sueños e ilusiones errantes y perdidos en el olvido,
Desaparecidos en el océano oscuro de tus cabellos.

La noble tristeza que no huye por palabra de súplica,
Siempre presente en el volátil corazón de un ser adusto
Enfermo de terquedad y egoísmo incomprensibles,
Aprisionando al ángel e una celda de amor para nunca liberarlo.
Yo te haré un mundo en donde serás reina y yo tu esclavo;
Qué triste: delirios de un melancólico atardecer.

MMH.

Septiembre Canela. Septiembre 2004

Anoche

Esta noche no será la noche
Porque ayer fue lo que anoche fue,
Y hoy es lo que mañana viene.

Esta noche es como anoche
Llena de soles y amores,
De la luna cantada y olvidada.

Esta noche fue anoche
Llorando por la tarde maldita
De tu noche o mi noche.

Pues esa noche, no fue noche
Sino la tarde de mi vida,
La noche de nosotros.

Esta noche es la noche
Donde te recuerdo profundo,
Herido otra vez de ayer.

Sí. Esta noche no será la noche
Como anoche fue; pues en esta noche
Solo habrá noche y luna
Olvidando nuestras locuras.




15/12/05


MMH.

Máxima

Si una vez suspiré, no suspiro más
Si una vez lloré, ya no lloro más
Si una vez grité, ya no grito más
Si una vez amé, ya no amo más
Si una vez odié, ya no odio más

Pero si te veo una vez más,
Solo una vez...

Sabrás que durante toda mi vida

Suspiraré
Lloraré
Gritaré
Amaré
Y odiaré
Siempre

Muchos días y por muchos años...

Hasta que no te vuelva a ver jamás


MMH.

Delirio

Oh, mírame a la cara que sufro de tanta angustia,
Vacía el vaso de congoja con tus recuerdos,
Alimenta mi depresión con tu añoranza
Y mátame de sufrimiento con tus abrazos de deseos...

Si hubiera sabido de libertades y sufrimientos,
Jamás habría nacido.

Si hubiera sabido que tu ya existías,
Yo ya estaría muerto...

Odio o amor...

Ninguno de los dos;
Ambos te llevan al mismo punto,
Sin salida
Sin regreso
Sin nada.
Sin Alma.


MMH.

Un tour en el laberinto

Sentado en la nada, ante un viento cegador,
Una oscuridad enternecedora me consuela.
Y solo escucho a las luces pasar ante mis ojos
Inundados ya de recuerdos efímeros
Que una vez mataron a Dios.

En mi asiento, descansado de imágenes asesinas,
De ángeles mentirosos y sueños traicioneros,
Lloro ante la crueldad del camino.
Sé que me persiguen los pasos de anoche;
Tratan de golpear a la caja de ilusiones
Y derramar sangre en la sangre.

Llorar y gritar, morir y matar;
Reír y saltar, soñar y vivir.
El deseo de un invierno oculto en el camino,
Engañado por crueles señales, felices,
Que difuminan el ambiente sombrío
Perdidos y jamás encontrados se encuentran los ciegos,
Obligados de ser lo que son
Y abofetear a la luz por insolente
Al incomodar su hipócrita naturaleza.

Caminos sinuosos, dañinos y placenteros.

Solo observo y callo.

Sentado en la nada, ante un viento cegador,
Veo a las almas llegar a su ultimo paradero;
Incautas, inocentes y burdas de lo que son.
La estupidez, la hipocresía
Y todo aquello que se puede beber, no son más.

Yo observo y callo, y sigo durmiendo.

MMH.

El reflejo

¿Qué miras?

¿Acaso te gusta el reflejo de las lágrimas?

¿Por qué verte ante un espejo corroído de imágenes
Nubladas y vanas...?
¿Ante un pasado repetitivo que va y viene?
Sabiendo que mañana no será lo que desees...
Sino la buena voluntad del reflejo que te tiene
Sujeto a una obsesión que no vale nada.

¡Qué tal Mentira!

¿Eso es lo que Amas?

MMH.

Metáfora Asesina #2

Soy la serpiente solitaria vagabunda
En el mar de arena, la habitante ignorada,
Que no vio en el atardecer sus culpas nacer
Llevando el veneno de pena que mató al amor.

Soy la serpiente solitaria vagabunda
En el desierto de agua, la errante olvidada
Que sedujo al alma en pena, extraviada,
Llorando por el ayer y mañana encontrados.

Soy la serpiente solitaria vagabunda
En el abismo de tus sueños, atrapada,
Que buscó la llave de tu sentir
Encontrando traición y desilusión, otra vez.

Soy la serpiente solitaria vagabunda
Que se perdió en una noche de lujuria,
Para regresar encarnada, con desgracia,
En el hombre asesino de sí mismo.

Fui la serpiente solitaria vagabunda
Quien buscando su futuro
Encontró al asesino odiado:
El amor obsesivo hacia ese camino que eras Tú.

MMH.

Metáfora Asesina

“All I Ever Wanted Was Your Life”



Mi vida en invierno es asesina
En busca de violencia y sadismo.

Mi vida busca los caminos ardientes
La explicación de lo inexplicable.
¡Maldita! No sabes qué haces.


MMH.

De vuelta a casa

Fatigado del mundo, escapé
Conocí los cielos grises y solitarios de los sueños,
Navegué entre el presente y el futuro, siempre solo;
Pero heme otra vez aquí, en el lugar donde nací.

Conocí la vida,
Conocí la fortuna, conocí la desdicha, conocí...
Perdido estuve muchas veces,
Desamparado me encontré...

Solo fui, solo soñé, solo dormía,...
No fue mi culpa
Caminé para encontrar mas no encontré.
Busqué lo eterno entre lo efímero,
Aprendí a querer, no a odiar.

Dejé mi ser para buscar otra realidad,
Corrí, nadé, caminé y lloré...
Pero no encontré
Pero heme aquí otra vez...

Ahora que estoy en el lugar que comencé,
Comenzaré otra vez...
Pero ya conozco los caminos perdidos.

Solo deseo no perderme de nuevo...Sin embargo, sé que lo haré.

MMH.

La visita

¿Quién eres tú?
¡Por favor dime quién eres!
No puedo descansar, dormir
Si no me dices tu nombre.

Por favor, dime cómo te llamas
¡Qué deseas! ¡Dime por favor!
¿Porque me atormentas,
Porque que me llamas?

Ya no quiero saber de ti, ¡aléjate!

Ahora que recuerdo,
Si te conozco, ahora me acuerdo.
Recuerdo esa vez en que me saludaste,
Me dijiste muchas cosas, pero no comprendí,
No entendí, más bien, no quise entender.

Lo siento mucho… No sabía.

Por favor, no vuelvas mas, ¡aléjate!

¿Por qué sonríes? ¿Por qué me dices esas cosas?
¿No te basta con verme rodeado de recuerdos,
De esos imborrables y alegres,
Aquellos felices y horribles;
Los que me deprimen, y los que me alegran?

No, ya no hay recuerdos felices. Todos son tristes.

¿Quieres que te los cuente?

Ayer te vi, radiante, reluciente
Una luciérnaga entre estrellas,
No eras más que un deseo abandonado,
Olvidado pero latente, hermoso.

Una brisa con el huracán de pensamientos,
Rodeados de ternura y dolor,
Bella
Pero peligrosa.


No puedo seguir, lo siento… lloro, sufro.
Ahora comprendo porque ya no te recuerdo.
Te mate, yo te mate…
Te mate con mi obsesión y cuando cobre razón,
Te habías ido…

Si hubiera sabido conservarla,
Tú, El Amor, no estarías reprochándome por haberte asesinado.
MMH.

domingo, enero 15, 2006

Gótico

La noche alardea entre este callejón frío,
Donde la oscuridad es participe del silencio;
Aquí donde deambulan las sombras peregrinas
Que flotan entre los latidos del corazón.
Y el ambiente es perfumado de paz,
Donde el viento descansa sobre mi cara
Y me susurra sus tristezas.

El ruido de las olas se mezcla entre mis pensamientos
Que están saturados de emoción y ansias;
Solo veo el final del túnel al cual nunca podré llegar,
Y mis ojos se deslumbran ante el vasto color de la noche
Que inunda mi corazón y me complace de reflexión;
Y siento la emoción de la vida que revolotea en mi cuerpo,
Que me seduce e incita a correr, pero no puedo.

Las lágrimas de la noche acongojan mi mente,
Sondean mi alma en busca de compasión
Pero solo encuentran el vaho de mi alma cohibida.
Mis sueños se mezclan entre la euforia de la soledad
Y se fusionan en el perfume que aromatiza la oscuridad,
Aquella oscuridad de la que te rescate para que yo pueda llorar,
Siempre impotente e inherente a tus anhelos.

Las estrellas iluminan este refugio de sufrimiento;
Mi ajetreado cuerpo descansa en el sublime aroma de tu ser,
Ese perfume amargo y tóxico como el ajenjo,
Pero sutil y motivador como mis palabras encerradas,
Aprisionadas en mi ética y mi cordura cada vez más débiles.

Déjame poseer tu mirada misteriosa y flotar en la noche,
Guarecerme en tus relatos y tentaciones de aquella dimensión;
No quiero despertar jamás de tu compañía grata,
De tu mirada, ocultas en la fragancia de mi odisea,
Escondidos entre mis sueños,
Cubiertas de la soledad que emana mi alma ante tu presencia.

Deseo huir de las llamas de tus sueños,
Quisiera erradicar la lógica reinante de mi pesar,
Desdoblarme e irme a un desierto de oscuridad;
Dejar de llorar de alegría,
Detener a mi odio en tu desenfreno,
Complacer tus problemas,
Y comprenderte como el ser flagrante de siempre.

Este callejón frío me alejará de los sueños del pasado,
Me transportará hacia las imágenes superfluas de tu alma,
Hacia la cristalina soledad.
Mi comodidad en la redundante luminosidad de mis deseos
Será reflejada en mis versos que convergen en tus sospechas,
Y con suspicacia robaré tus pensamientos
Así como tu lo haces conmigo noche agraciada.

MMH.

Septiembre Canela. Octubre 2004

Una ironía

Ayer tuve un sueño
Donde estabas y no estabas.
El peso de una noche en mi cama
Se fundía, se alimentaba
De todos mis recuerdos.

Ayer tuve un sueño
Donde ibas y venías
Siempre asustada y sin vida;
Solo lloraba y te observaba
Y eras a quien yo amaba.

Nunca supe si estabas viva,
Si estabas presente o ausente.
Solo sabía que no me querías;

Qué me importa.

He soñado lo suficiente, ayer.

Ayer tuve un sueño,
Y te odiaba, también te amaba.
Pero entre los dilemas de mi alma
Nunca supe si te quería; solo dudaba:
“No fue un sueño, sí existías”

De todas las ironías del alma,
Las más cruel es vivir en un sueño
En el cual toda tu vida es una mentira.

MMH.